La buena noticia es que no necesitas forzar nada: integrarte con tus compañeros puede ser más sencillo si aplicas estos consejos prácticos que te ayudarán a construir relaciones auténticas desde el primer día.
Recuerda: no se trata de cambiar quién eres, sino de mostrar tu mejor versión con empatía, apertura y disposición.
Ser auténtico, respetuoso y proactivo es la clave para adaptarte con confianza a cualquier entorno laboral. Da el primer paso, observa, escucha y participa: ¡tu integración comienza contigo!